Por qué los osos polares tienen colas cortas

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Esta leyenda cuenta que hace mucho tiempo, los osos polares tenían colas largas y esponjosas. Un oso tenía mucha hambre y no tenía nada que comer, hasta que su amigo el zorro le enseñó a pescar en el hielo. Pero no logró pescar un solo pez e incluso se quedó sin cola.

El cuento describe el duro entorno invernal de Escandinavia y explica por qué la avaricia no da frutos.
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Lejos, muy lejos, en el norte, muy cerca del círculo polar ártico, siempre hacía un frío glacial. El viento gélido soplaba sobre las llanuras blancas y cubiertas de nieve. Todos los animales que recorrían los campos invernales sentían el frío hasta los huesos, a pesar de tener abrigos cálidos y esponjosos.

Un día, un oso polar gigante estaba buscando comida. Hacía un frío terrible y ya había buscado hasta en el último rincón. Todo fue en vano. Mientras deambulaba desanimado por las llanuras con la nieve helada crujiendo bajo sus enormes patas, se topó con un zorro con una bolsa llena de peces.

—Hola, zorro. ¡Ya veo que hoy vas a comer como un rey! —dijo, mirando el pescado con avidez—. ¿Cómo has logrado conseguir tanta comida, y con este clima? —preguntó el oso. El zorro se detuvo y respondió casualmente: —¡Oh, fue muy fácil! Simplemente fui a pescar.

—¿A pescar? —dijo el oso, sorprendido—. ¿Cómo es posible, si toda el agua está congelada?

Y el zorro comenzó a explicar pacientemente que, aunque el lago estaba congelado, el hielo solamente estaba en la superficie. Por supuesto, debajo del hielo había agua y estaba llena de sabrosos peces.

—Es muy fácil —le dijo el zorro al oso—. Cavas un agujero en el hielo y luego metes la cola en él. Empiezas a moverla de un lado a otro, así —el zorro agitó la cola para enseñarle cómo—. Los peces piensan que la cola es comida que acaba de caer al lago. Cuando empiezan a mordisquear, rápidamente sacas la cola del agua y ¡listo! ¡Tienes pescado fresco!

El oso agradeció a su amigo el zorro por tan buenos consejos y por compartirlos con él. Corrió rápidamente hacia un lago congelado. Luego usó sus enormes garras polares…

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