Los dragones y los cuervos

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Puedes solucionar errores y malas decisiones si te lo propones.

El soberano de los cuervos toma una decisión desafortunada, lo que pone en peligro la vida de sus súbditos. Los cuervos se ven obligados a abandonar la ciudad, que es ocupada por los dragones. Al final, piensa en un plan para que los cuervos puedan regresar a casa.
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Los dragones y los cuervos
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Durante cientos y cientos de años, los dragones y los cuervos habían vivido muy cerca unos de otros. Nunca habían sido amigos, aunque fueran vecinos por tanto tiempo, pero tampoco habían tenido ninguna disputa o pelea.

Los cuervos volaban con frecuencia sobre las guaridas de los dragones, haciendo mucho ruido con sus interminables chillidos y sus molestos graznidos, pero los dragones no dejaban que eso les afectara.

Ellos solo querían estar tranquilos y reunirse en pequeños grupos en la oscuridad de las cuevas. Allí, practicaban la técnica de escupir fuego y abrasaban las paredes hasta que se tornaban negras como el carbón.

Un día, los cuervos eligieron a un nuevo rey. Se llamaba Craaa (¡cra, cra!) y pensaba que los dragones debían servir a los cuervos. Justo después de convertirse en rey, le mandó una carta al rey de los dragones en la que pedía con vehemencia que mandara a sus congéneres al Reino de los Cuervos para que fueran sus sirvientes.

Drago, el rey de los dragones, soltó una carcajada cuando leyó la carta en su guarida. ¡Un pequeño y enclenque pájaro quería que los grandes y poderosos dragones le sirvieran! «Los dragones tienen que aguantar sus graznidos y excrementos, deberían contentarse con eso», pensó el rey dragón, moviendo la enorme cabeza de un lado a otro.

Drago se afiló las garras de su gigantesca pata en una roca cercana, luego la mojó en tinta y se dispuso a escribir una respuesta.

«Querido rey Craaa, tu carta me resultó muy divertida. Lamentablemente, los dragones nunca van a servir a los cuervos, pero gracias por hacerme reír», escribió. Cuando terminó, dobló la carta con delicadeza, se la entregó al mensajero real y le ordenó que se la hiciera llegar inmediatamente al rey de los cuervos.

Tras leer la…

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