Cuento celta
El perro rojizo
Este cuento celta te trae la alegre historia de un zorro astuto. Cuando su hermoso pelaje rojizo se convierte en el hogar de las molestas pulgas, el zorro idea una ingeniosa manera de deshacerse de ellas.


Un enorme perro lanudo descansaba frente a un cobertizo. Se estaba bañando en los primeros rayos cálidos del
Sin embargo, un aullido salvaje proveniente de la carretera lo sacó de repente de su apacible sueño
Para su sorpresa, cuando llegó, sólo encontró a un pequeño gato pelirrojo. El gato parecÃa ofendido y miraba a la valla con sus ojos verdes, el hocico hinchado y se lamÃa la pata
—¿Qué está pasando, Trotamundos? He oÃdo un grito terrible — El perro apenas podÃa decirlo sin jadear. Corrió tan rápido como pudo.
—¡Ese montoncito de tierra me ha mordido! —gimoteó el gato, señalando la valla enfurruñado.
Zeus se volvió hacia la valla, miró y se rio.
—¿Has metido la nariz en el
—¿Qué es un hormiguero? —preguntó Trotamundos, que seguÃa alterado.
—Ven conmigo, puedes refrescarte el hocico en el arroyo y te lo contaré por el camino.
Trotamundos siguió a su enorme amigo.
El perro continuó explicando:
—¿Ves esa criaturita en el camino que lleva una aguja de abeto? Es una hormiga. Y lleva la aguja para construir su
—¿Una aguja? ¿Será suficiente? ¡Si es pequeñÃsima! —dijo Trotamundos con sorpresa.
—Pero las hormigas son muy trabajadoras. Añaden una aguja a otra aguja, una ramita a otra ramita y una hoja a otra hoja todo el dÃa, hasta que crece una colina bajo sus pies. Como en la que has metido la nariz