Fábula griega
Faetón
No sobrestimes tus habilidades. Cuando el joven Faetón va a ver a su padre, el dios Sol, lo convence para que le preste su carro solar. ¿Cómo termina el viaje de Faetón?


Las hojas de los árboles empezaban a ponerse amarillas y a caerse de las ramas hasta que cubrían el suelo con tonos
Sandra vivía en la última casa de la calle. Se peinaba con dos largas trenzas y tenía pecas en la nariz. A Sandra le gustaba ir a la escuela porque veía a sus amigos y amigas todos los
Pero a lo que no podía acostumbrarse era a levantarse
—¡Sandra, hora de levantarse!
—¡No, papá! —se quejó la niña
—Abre los ojos, cariño —le dijo su padre sonriendo—. ¡Seguro que no quieres llegar tarde el primer día de
Para ayudarla a salir de la cama, su padre abrió la ventana y los rayos del sol inundaron la habitación junto al aire fresco de la mañana.
Sandra gimió mientras salía a regañadientes de debajo de las mantas y se encogió cuando sus pies descalzos tocaron el
—¿Por qué es el verano tan corto? —se lamentó—. ¿No puedo quedarme en casa solo un día? ¿O, al menos, una hora más? ¿Por qué empieza la escuela tan
Sandra se lavó la cara con disgusto, desayunó con enojo y se vistió con hastío hasta que el curioso sol advirtió su mal