La mujer y su oso

8
 min
5
+
4.79
 • 
952
 calificaciones
Una anciana solitaria inuit recibe un osezno de oso polar de regalo. Lo cría como a su hijo y son muy felices juntos. En la aldea también quieren al oso y lo incluyen en sus actividades. Pero a medida que el oso crece, se hace más grande...
Puedes descargar este cuento gratis en PDF e imprimirlo. En la aplicación Readmio tienes esta opción para cada cuento.
Descargar:
La mujer y su oso
QR code
Escanea este código QR para abrir la historia en la aplicación.
Mio’s tip
Toca las palabras 🔊 destacadas para reproducir los sonidos.

Hace mucho tiempo, en los confines del norte vivía una tribu inuit. Sobrevivían en las heladas costas árticas en iglús y dependían del mar para alimentarse. Comían principalmente focas y salmón, aunque de vez en cuando pescaban algo más.

Todos los jóvenes cazaban y pescaban; llevaban a sus familias lo que capturaban o mataban. Pero había una anciana que vivía a las afueras de la aldea y que no tenía marido, hermano o hijo que la ayudara con la comida. Entonces los vecinos se turnaban para ayudarla y darle una parte de lo suyo.

La anciana se sentía sola. ¡Quería una familia! Pasaba la mayor parte de sus días caminando por las frías e invernales costas, rezando para tener un hijo. Un día los cazadores regresaron con un enorme oso polar y le dieron las costillas a la anciana. Uno de los jóvenes regresó más tarde. Todos en la aldea sabían que ella se sentía sola, así que él le regaló un osezno del oso polar.

La pequeña bola de pelo blanco yacía inmóvil. Al principio la anciana pensó que estaba muerto, pero pronto se calentó y gimió un poco. —Seguro que tienes hambre, ¿no es así, pequeño? —Miró alrededor de su iglú y encontró grasa y salmón—. Tu nombre es Nakoda —le dijo, mirándolo a sus grandes ojos.

A partir de ese día, madre e hijo comenzaron a volverse muy cercanos. Ella le hablaba y parecía como si el osezno hubiera adquirido una mente humana. Olfateaba cuando tenía hambre, se acurrucaba cuando necesitaba afecto y soltaba un pequeño gruñido cuando estaba molesto.

A los aldeanos no les molestaba el osezno y los niños de la aldea lo querían mucho. Todos los días venían al iglú de la anciana. —¿Puede salir a jugar Nakoda? ¿Por favor,…

Encontrarás éste y más cuentos en Readmio.

...encuentra el cuento completo en Readmio.

Readmio es una aplicación llena de cuentos e historias para dormir con sonidos que se activan con tu voz. Muchas historias son gratis y cada semana se añaden nuevos cuentos.

Prueba gratuita

Available for iOS, Android and Web

Download from App StoreDownload from Google Play
RatingsRatingsRatingsRatingsRatings

4.8/5 · 52k valoraciones

Más de la categoría Alrededor del mundo

El hombre de los cocos

El hombre de los cocos

8
 min
5
+
4.76

Este cuento filipino habla de un hombre que va a recoger cocos. Sin embargo, con la esperanza de obtener buenas ganancias, no escucha los consejos bienintencionados del prójimo, e incluso esta sencilla tarea se complica enormemente al final.

El tigre y el caqui

El tigre y el caqui

6
 min
5
+
4.77

A menudo tememos a lo desconocido. Incluso el tigre de esta historia estaba tan asustado que huyó a las montañas para alejarse lo más posible. ¿Quieres saber a qué le tenía tanto miedo el tigre? Lo descubrirás en este divertido cuento popular del continente asiático.

La changuita y la cuña

La changuita y la cuña

6
 min
5
+
4.71

Esta historia nos enseña que no debemos meter las narices en los asuntos de los demás. Cuando unos changuitos entrometidos vienen a observar la construcción de un nuevo templo de madera, una changuita se mete en un buen lío por su descuido. ¿Cuál es el resultado?