Cuento indonesio
El pozo de Kantchil
No creas en todo lo que te dicen, la realidad puede ser muy diferente. La changuita Kantchil se cae en un pozo e inventa una historia sobre el fin del mundo para que los demás animales le ayuden a salir.


Muy muy lejos, en la tierra
Dos de estos valientes eran Olaf y su madre. Todas las noches se sentaban juntos frente a una vela y escuchaban el aullido del Viento del Norte hasta que se quedaban
Una noche, Olaf se olvidó de cerrar una de las ventanas de su pequeña cabaña de madera. El viento golpeó con fuerza las
Sólo cuando se despertaron al amanecer descubrieron que el Viento del Norte se había llevado toda la comida de la cocina. ¡La despensa y los armarios estaban vacíos! El viento se había llevado consigo todos y cada uno de los alimentos de la casa hasta el Polo Norte.
Olaf se puso inmediatamente su ropa más abrigada. Iba vestido de lana gruesa de pies a cabeza, y lo remataba con un gorro y un abrigo de piel. Salió en busca del Viento para recuperar toda su comida. Hacía un frío glacial incluso a plena luz del día, y la nieve crujía bajo los pies de Olaf a cada
El solitario viajero se abrió paso lentamente a través de la profunda nieve durante horas y horas, hasta que dio con un pequeño pueblo. Estaba oscureciendo, así que decidió descansar un poco y pasar la noche en la única…