Cuento italiano
Vardiello y la gallina
Vardiello no es un hijo muy listo, pero él cree que sí lo es. Cuando su madre lo deja solo en casa, se mete en problemas cada vez más graves. ¡Descubre cómo una gallina lo llevó a esconderse en el horno!


Érase una vez un viejo granjero y su gato atigrado que vivían en una casa cerca del bosque. Cuanto más pasaba el tiempo, más perezoso se volvía el gato. Tanto que lo único que hacía en todo el día era tumbarse encima del horno y dormir. Roncaba con un fuerte «¡Zzzzz! ¡Zzzzz!» que volvía loco al
El hombre ni se acordaba de la última vez que el gato había atrapado al menos un
El granjero agarró al gato, que emitió un maullido al despertarse, lo llevó muy adentro del bosque y lo dejó
El gato se sentía muy inquieto. Estaba inmerso en un profundo sueño y, de repente, ya no estaba en su casa… ¡sino solo en medio del bosque! Le tomó un momento recuperar la cordura y, cuando miró a su alrededor, vio a un elegante zorro rojo.
—¿Tú quién eres? —preguntó el zorro.
—Soy el Señor Gato de Villamiau —dijo el gato.
—Ah, ¿sí? —contestó el zorro. —¡Pues me caes
Al Señor Gato le gustó la idea, así que el zorro se lo llevó a su cabaña. Era bonita y estaba hecha de paja, madera y algunas piedras macizas.
Una semana después, el zorro iba caminando por el bosque cuando se encontró con su amiga la liebre, que era de un color tostado y tenía unas largas orejas caídas.
—Hola, querido amigo —dijo la liebre—, ¡cuánto tiempo sin verte! La próxima vez que…