Cuento finlandés
Los cuatro maestros
Unidos siempre ganamos. Este cuento popular nos enseña que cuando nos unimos por una buena causa, podemos superar los obstáculos más difíciles.


Érase una vez, durante la estación seca, una ligera
Apretó la punta de su negra nariz contra el suelo y olfateó a su alrededor para ver si podía oler
Esperaba que la brisa le trajera pronto el maravilloso aroma de una presa. Estaba tan concentrado en olisquear el aire y relamerse el morro mientras soñaba con una gran captura, que apenas prestaba atención a su entorno.
«¡Todo este correteo es completamente inútil!», pensó para sí. Con el sol que pegaba tan fuerte, todas las demás criaturas descansaban cómodamente a la sombra. El viejo chacal dorado también quería echarse una siestecita a la sombra, así que miró a su alrededor y encontró una gran roca sobresaliente bajo la que relajarse.
Mientras estaba tumbado, disfrutando de la ligera
«¿Podría ser una ardilla?», se preguntó. «¿O tal vez un lagarto?»
De repente, se dio cuenta. «¡Ajá! ¡Ya lo sé! Pero... ¡oh, no!» pensó. Este olor que él conocía tan bien pertenecía a alguien mucho, mucho más grande. ¡El poderoso león! El chacal había escapado por los pelos del león en muchas ocasiones. Al final siempre se las había arreglado para burlarlo. Por eso, para el león, parecía la oportunidad perfecta para…