Cuento celta
El perro rojizo
Este cuento celta te trae la alegre historia de un zorro astuto. Cuando su hermoso pelaje rojizo se convierte en el hogar de las molestas pulgas, el zorro idea una ingeniosa manera de deshacerse de ellas.


Érase una vez un ciervo grande y fuerte que vivÃa en el bosque. Era la criatura más hermosa de la zona y, cuando paseaba por los
Un dÃa, el ciervo quiso beber del lago cristalino y, por primera vez, vio su reflejo en el agua. Observó sus cuernos, grandes y ramificados, que emergÃan de su cabeza como una corona de marfil. No podÃa apartar la mirada de su propia belleza. «¡Este soy yo!», pensó con orgullo.
«Mis cuernos son realmente
No combinaban con el resto de su cuerpo, y mucho menos con esa imponente cornamenta en forma de corona. Enfadado, pateó una piedra para que cayera al
—¡Qué lástima que mis patas no sean fuertes y hermosas! Son demasiado delgadas y débiles. ¿Por qué no son como el resto de mi espléndida figura? —se lamentó el ciervo.
Durante largo rato, permaneció en la orilla del lago mirándose y tratando de encontrar un ángulo desde el que sus patas parecieran más fuertes. Estaba tan absorto en sà mismo que no advirtió que un astuto león lo estaba acechando.
Al ver que el ciervo no habÃa notado su presencia, se acercó
Al ver que su vida ya no corrÃa peligro, decidió volver al…