Marian Dyno Buric
Copos de nieve
Este cuento de Navidad trata sobre copos de nieve que vuelan desde el cielo, descubren el mundo que se extiende debajo de ellos y finalmente aterrizan directamente en un árbol de Navidad.


Los niños habĂan deseado un cachorro durante mucho tiempo. Prometieron que lo cuidarĂan, pero su mamá y papá no les creyeron. DespuĂ©s de todo, ÂżcĂłmo les iban a creer si a menudo tenĂan dificultades para terminar sus deberes
—Pueden tener un perro despuĂ©s de que aprendan a limpiar el desorden —les decĂa siempre su papá.
—Pueden tener un perro despuĂ©s de que no tenga que recordarles que se cepillen los dientes —les decĂa su madre todo el tiempo.
Siempre habĂa una razĂłn.
—Pueden tener un perro después de que…
PodrĂa seguir asĂ durante página y páginas, pero creo que debemos seguir con la historia.
De vez en cuando, los niños se esforzaban mucho, pero les era muy difĂcil mantener el ritmo por mucho tiempo. En cuanto a los papás, al papá le preocupaba que ya no tuviera tiempo para ver su canal favorito de deportes y noticias. PensĂł que si tenĂa que pasear al perro, tendrĂa menos tiempo libre.
ÂżY la mamá? Siempre quiso tener un perro, pero estaba preocupada… bueno, a ella le preocupaba todo. DecidĂa escuchar a su cabeza en lugar de a su corazĂłn. Los adultos siempre piensan mucho y son muy prácticos, o eso he escuchado. Por eso sus sueños de la infancia nunca se hacen realidad.
El tiempo pasaba volando y los niños, de alguna manera, aĂşn no habĂan cambiado la opiniĂłn de sus padres, ni sus propios hábitos. PasĂł la primavera, luego el verano y el otoño y de repente llegĂł
Cuando las primeras nevadas cubrieron el suelo, la madre se fue de compras navideñas. Mientras corrĂa de una tienda a otra, de repente tropezĂł con un pequeño cachorro blanco
El cachorro era tan blanco que apenas y se podĂa ver entre la nieve.
—¡Oh,…