Solo faltaban un par de días para la Fiesta de la Primavera. Lili estaba impaciente. Ella y su madre pegarían recortes rojos brillantes con símbolos de buena suerte en las ventanas. Las calles estarían llenas de cohetes hasta bien entrada la noche y todos los niños recibirían sobres rojos especiales. Dentro del sobre, cada uno encontraría un billete que podría usar para comprar golosinas. Lili jugaría a muchos juegos con su familia y su mesa estaría repleta de comida deliciosa. La Fiesta de la Primavera siempre era muy colorida y divertida, ¡a todo el mundo le encantaba!
Pero este año, los padres de Lili parecían estar cada vez más preocupados a medida que se acercaba la fiesta. Estaban deseando celebrarla todos juntos en familia en casa de los abuelos, como hacían todos los años, pero no habían conseguido billetes de tren.
Lili solo tenía cuatro años, pero ya sabía que su abuela y su abuelo vivían muy lejos. Cuando iba en tren con sus padres a visitarlos, el viaje duraba todo el día y toda la noche. Sus padres estaban muy ocupados con el trabajo, por lo que solo viajaban allí una vez al año, para la fiesta más importante del año: la Fiesta de la Primavera. En esa época, casi todo el mundo en China viajaba para visitar a sus familiares, lo que significaba que para conseguir billetes de autobús o tren había que hacer filas muy largas. Los padres de Lili se habían demorado un poco demasiado ese año y ya no quedaban billetes.
Los abuelos de Lili vivían en un pequeño pueblo. Ya no trabajaban, pero seguían cuidando su huerto, donde cultivaban frutas y verduras. También tenían una maravillosa y gran estufa antigua en la cocina, donde a Lili le…