Pavol Dobsinsky
Las tres rosas
La historia, adaptada de la colección de Pavol Dobšinský, nos explica que el amor no se basa en la belleza, sino en ser amable y compasivo.


Érase una vez un
El huevo iba caminando tranquilamente cuando de pronto vio un caballo tras una cerca. El caballo
—¿Adónde vas, huevo? —preguntó el caballo.
—Voy a conocer el mundo —respondió el huevo orgullosamente.
—¿Sabes qué? Ya conozco todo lo que hay alrededor de este corral. Te acompaño —dijo el caballo.
Y continuaron el camino juntos. Al rato se encontraron con un buey pastando en un prado. El buey mugió y pateó tan fuerte que tembló el
—¿Adónde vais? —les preguntó el buey.
—Vamos a conocer el mundo —respondió el huevo por los dos.
—Voy con vosotros. Mis pezuñas ya conocen toda la tierra de este prado —dijo el buey y a partir de ahí se convirtieron en un
Cuando los tres trotamundos pasaban junto a una vieja cabaña, vieron a un gato que se calentaba al sol en el tejado y maullaba
—¿Adónde vais vosotros tres? —preguntó el gato curioso.
—Vamos a conocer el mundo —respondió de nuevo el huevo.
—Me aburro ya en este tejado. Os acompaño —dijo el gato y los cuatro se pusieron en
Siguieron caminando hasta que llegaron a un riachuelo. Al pasar junto a él, vieron un cangrejo de río. Se acercaron y en cuanto el cangrejo los vio, chasqueó las pinzas en señal de
—¿Adónde vais tantos? —refunfuñó el cangrejo de río.
—Vamos a conocer el mundo —respondió el huevo por cuarta vez.
—No conozco otro sitio que no sea este riachuelo, así que voy con vosotros —dijo el cangrejo de río y de cuatro, pasaron a cinco que caminaban
No…