Cuento finlandés
El viejo granjero y los estafadores
Engañar no compensa y eso es lo que aprenden los dos estafadores de la historia. Aunque engañan al viejo granjero, éste les da una buena lección.


Hace miles de años, el Sol y la Luna decidieron vivir
Un dĂa, el Sol le dijo a la Luna:
— DeberĂamos decirle a nuestro buen amigo el OcĂ©ano que venga de visita. ÂżQuĂ© te parece? — La Luna aceptĂł encantada, ya que siempre le habĂa caĂdo bien el OcĂ©ano.
Y asĂ, unos dĂas despuĂ©s, el Sol se dirigiĂł al OcĂ©ano para invitarlo a su casa.
— Es muy amable de su parte, pero me preocupa ser demasiado grande para caber en su casa —rugió el
El Sol era consciente de la increĂble inmensidad de su amigo. Pero, como buen anfitriĂłn que era, asegurĂł al OcĂ©ano que habĂa sitio de sobra en su hogar y que se sentirĂa como en casa. Finalmente, el OcĂ©ano accediĂł a hacerle una visita.
Al dĂa siguiente, el OcĂ©ano llamĂł tĂmidamente a la puerta de Sol y
— No podemos tenerte parado fuera cuando has viajado hasta aquà por nosotros —dijo el Sol, tratando de animarlo.
Asà que el Océano volvió a ponerse en marcha y el agua empezó a subir…