Cuento chino
Un nombre muy largo
Las soluciones más sencillas pueden ser las más eficaces. SegĂşn una antigua leyenda china, cuanto más largo era el nombre que se le daba a una persona, más feliz y duradera serĂa su vida.


Hace miles de años, el Sol y la Luna decidieron vivir
Un dĂa, el Sol le dijo a la Luna:
— DeberĂamos decirle a nuestro buen amigo el OcĂ©ano que venga de visita. ÂżQuĂ© te parece? — La Luna aceptĂł encantada, ya que siempre le habĂa caĂdo bien el OcĂ©ano.
Y asĂ, unos dĂas despuĂ©s, el Sol se dirigiĂł al OcĂ©ano para invitarlo a su casa.
— Es muy amable de su parte, pero me preocupa ser demasiado grande para caber en su casa —rugió el
El Sol era consciente de la increĂble inmensidad de su amigo. Pero, como buen anfitriĂłn que era, asegurĂł al OcĂ©ano que habĂa sitio de sobra en su hogar y que se sentirĂa como en casa. Finalmente, el OcĂ©ano accediĂł a hacerle una visita.
Al dĂa siguiente, el OcĂ©ano llamĂł tĂmidamente a la puerta de Sol y
— No podemos tenerte parado fuera cuando has viajado hasta aquà por nosotros —dijo el Sol, tratando de animarlo.
Asà que el Océano volvió a ponerse en marcha y el agua empezó a subir…