Pavol Dobsinsky
Las tres rosas
La historia, adaptada de la colección de Pavol Dobšinský, nos explica que el amor no se basa en la belleza, sino en ser amable y compasivo.


En las profundidades del océano, donde el agua era azul y cristalina y ningún rayo de sol podía atravesar la superficie hasta el fondo, había un vasto
Todos en el reino seguían las reglas, y por eso vivían sin problemas. Una de las reglas establecía que ninguna sirena podía acercarse a la superficie del agua hasta que cumpliera quince años. Hasta entonces, tenía que quedarse en el reino para estar a salvo.
La hija mayor del rey estaba a punto de cumplir quince años. Sin embargo, era la menor la que más ansiaba ver el mundo de arriba, y ella aún tenía que esperar cinco años más. Se pasaba horas sentada en su jardín (cada una tenía su propio jardín) imaginando lo bien que la pasaría en la superficie. En el centro de su jardín había una estatua de mármol de un príncipe humano. La había encontrado en el fondo del océano y le gustaba tanto que hasta hablaba con el príncipe como si fuera una persona real.
Su abuela les contaba historias sobre todas las cosas bellas que había más allá del océano, aunque siempre se aseguraba de añadir que las cosas más maravillosas que se podían encontrar no estaban arriba, sino aquí mismo, en su hogar
Pasó el tiempo y, ahora, la menor también estaba a punto de cumplir quince años. Durante…