Cuento chino
Un nombre muy largo
Las soluciones más sencillas pueden ser las más eficaces. Según una antigua leyenda china, cuanto más largo era el nombre que se le daba a una persona, más feliz y duradera sería su vida.


Érase una vez una majestuosa pareja
«Por favor, por favor, que sea una niña, así la podremos mimar. ¡Y le daremos dulces y regalos y muchos juguetes!».
Un día, el rey hizo un anuncio.
—Si nuestro próximo vástago es una niña, desterraré a sus doce hermanos y los olvidaremos para
Fue una afirmación irreflexiva y dura. La reina sentía una profunda tristeza ante la crueldad del rey y lo que pretendía hacer con sus doce hijos. Estuvo llorando en sus aposentos durante una
Sus hijos no sabían nada, claro, y, cuando uno le preguntó a su madre qué le pasaba, le dijo la verdad.
—Os quiero muchísimo a todos, pero vuestro padre quiere desterraros.
La reina, que quería proteger a sus hijos a toda costa, les suplicó que huyeran del reino lo antes posible. Les entregó los ponis más rápidos, les dio oro para el
—Estad atentos a la torre. Cuando tenga a la criatura, colgaré una bandera blanca, si es un niño, y una roja, si es una niña. Un sirviente os acompañará a una cueva para que os escondáis hasta que nazca.
La cueva estaba en lo alto de una montaña escarpada y tenían que escalar para llegar hasta