Cuento finlandés
El viejo granjero y los estafadores
Engañar no compensa y eso es lo que aprenden los dos estafadores de la historia. Aunque engañan al viejo granjero, éste les da una buena lección.


Érase una vez una majestuosa pareja
«Por favor, por favor, que sea una niña, asà la podremos mimar. ¡Y le daremos dulces y regalos y muchos juguetes!».
Un dÃa, el rey hizo un anuncio.
—Si nuestro próximo vástago es una niña, desterraré a sus doce hermanos y los olvidaremos para
Fue una afirmación irreflexiva y dura. La reina sentÃa una profunda tristeza ante la crueldad del rey y lo que pretendÃa hacer con sus doce hijos. Estuvo llorando en sus aposentos durante una
Sus hijos no sabÃan nada, claro, y, cuando uno le preguntó a su madre qué le pasaba, le dijo la verdad.
—Os quiero muchÃsimo a todos, pero vuestro padre quiere desterraros.
La reina, que querÃa proteger a sus hijos a toda costa, les suplicó que huyeran del reino lo antes posible. Les entregó los ponis más rápidos, les dio oro para el
—Estad atentos a la torre. Cuando tenga a la criatura, colgaré una bandera blanca, si es un niño, y una roja, si es una niña. Un sirviente os acompañará a una cueva para que os escondáis hasta que nazca.
La cueva estaba en lo alto de una montaña escarpada y tenÃan que escalar para llegar hasta