Cuento finlandés
El viejo granjero y los estafadores
Engañar no compensa y eso es lo que aprenden los dos estafadores de la historia. Aunque engañan al viejo granjero, éste les da una buena lección.


HabÃa una vez una jungla en la que vivÃan en armonÃa muchÃsimos animales. Entre ellos, también vivÃa un chacal moteado. Al anochecer, siempre recorrÃa la jungla en busca de comida sabrosa para saciar su hambre voraz. Sin embargo, últimamente no tenÃa mucha suerte. Su estómago vacÃo sonaba y sonaba cada vez más y
Los dÃas pasaban y el chacal no conseguÃa nada para llevarse a la boca. Asà que, un dÃa, intentó probar suerte fuera de la selva y decidió ir hasta el pueblo más cercano para buscar algo que saciara su apetito ya que la situación era cada vez más insoportable. Desde que apareció por la entrada del pueblo, los perros guardianes se dieron cuenta de inmediato de su presencia. HabÃa unos seis o siete perros, por miedo no le dio tiempo ni a contarlos. Eran feroces y con sus ladridos y sus afilados dientes
En su desesperada huida, de repente, encontró una casita y entró rápidamente para refugiarse. En la casa habÃa unos baldes de pintura azul y, sin pensarlo dos veces, se metió
Después, un…