Cuento finlandés
El viejo granjero y los estafadores
Engañar no compensa y eso es lo que aprenden los dos estafadores de la historia. Aunque engañan al viejo granjero, éste les da una buena lección.


Érase una vez un pequeño pueblo escondido en medio de las montañas, lleno
Un dÃa, en pleno invierno, el tigre tuvo mucha hambre. Decidió descender de la montaña nevada hasta el pueblo para buscar algo delicioso para comer.
Con los oÃdos atentos a cualquier sonido, se arrastró silenciosamente entre las casas cubiertas de nieve. De repente, escuchó un llanto desesperado de una de las casas.
Se acercó en silencio. HabÃa un bebé dentro de la casa llorando y lamentándose, triste
—Oh, qué sonido tan desagradable —dijo el tigre con un tono de voz enojado—. Si me como al bebé, no habrá más llanto.
Lamió sus grandes y oscuros bigotes y estaba listo para saltar. Volvió a asomarse por la ventana, pero en ese momento escuchó la voz de la madre:
—Oh, mira, ¡Un zorro! —exclamó
Pero el bebé no le prestó atención. Lloró sin parar, incluso más fuerte
Pero el bebé no se detenÃa, asà que volvió a intentarlo, impaciente.
—¡Oh, no! —exclamó en voz
Sin…