Hermanos Grimm
El rey Pico de Tordo
Este cuento popular enseña que ser arrogante no vale la pena. La verdadera riqueza y belleza proceden de nuestra modestia, sinceridad y amabilidad.


Érase una vez, en un pequeño
Caperucita Roja era amable y respetuosa con todo el mundo. Siempre ayudaba a los demás, pero lo que más le gustaba en el mundo era ayudar a su mamá a hornear mientras cantaban sus canciones favoritas.
Y hoy no era
—Nos ha salido un pastel buenísimo hoy. ¿Por qué no le llevamos también un par de porciones a la abuelita? —dijo la mamá de Caperucita, sacando el pastel caliente del horno.
—¡Qué buena idea! ¿Puedo ir sola? Ya no soy tan pequeña. Y podría encontrar la casa de la abuelita con los ojos cerrados. ¿Por favor, mamá? —suplicó Caperucita.
—Bueno, no está muy lejos, pero tendrías que atravesar el bosque. Prométeme que no te detendrás en ningún sitio y que irás directamente a casa de la abuela, ¿de acuerdo? —advirtió su madre, mientras abría la ventana para asegurarse de que no se avecinaba una tormenta. En ese momento, se oyó un fuerte repique de la gran
Mientras tanto, Caperucita Roja ya se estaba poniendo su capa. Estaba impaciente por salir. Su…