Charles Perrault
Caperucita Roja
No hables con extraños. Este famoso cuento nos recuerda que hablar con extraños puede ser peligroso. Por suerte, esta historia tiene un final feliz.


En un paÃs muy lejano más allá de las montañas, los bosques y los profundos mares, vivÃa un emperador que se amaba a sÃ
Estos pueblerinos vivÃan sus vidas corrientes bajo el castillo y amaban reunirse en el mercado de la ciudad para divertirse. Siempre habÃa mucho movimiento y bullicio en este
Un dÃa, dos tipos astutos llegaron a la ciudad. Se disfrazaron de tejedores y fueron directo al castillo a ver al emperador. Los guardias los recibieron como invitados de honor. Por supuesto, ¡nuevas telas harÃan feliz al emperador! Toda la corte se unió para recibirlos al son de las
—¿Qué me traéis, tejedores? Espero que sea algo especial, porque mis estándares son muy altos —dijo el emperador.
Uno de los ingeniosos hombres le contestó:
—Le tejeremos una tela como nunca nadie ha
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